La captura biométrica del iris implica riesgos para los usuarios, especialmente en lo que respecta a la protección a largo plazo de la identidad y la información personal.
El auge de nuevas tecnologías y criptomonedas ha traído consigo prácticas que plantean preguntas sobre la privacidad y la protección de los datos personales. El caso de Worldcoin, que ofrecía criptomonedas a cambio de escanear el iris, situó en el centro del debate los riesgos y posibles consecuencias de compartir información biométrica.
A pesar de los argumentos de anonimato y control expresados por la empresa, especialistas como Patricia Peña y Danielle Zaror, de la Universidad de Chile, subrayan la necesidad de regulaciones más estrictas para proteger los derechos individuales en un contexto donde los límites entre tecnología y privacidad resultan cada vez más difusos.

Riesgos de ceder el iris: privacidad, identidad y control sobre los datos biométricos
El escaneo del iris es una práctica que alberga riesgos para los usuarios, sobre todo en términos de protección a largo plazo de la identidad y la información personal. Patricia Peña, experta en comunicación digital citada por la Universidad de Chile, advierte que “la recopilación de datos biométricos, como el iris, se debe manejar con extremo cuidado, especialmente sin un marco legal adecuado, es preocupante”.
Estos datos pueden revelar aspectos altamente sensibles, desde información genética hasta pistas sobre el estado de salud o el nivel socioeconómico de un individuo.
El iris es particularmente valioso porque cada persona posee un patrón único e inmutable que, a diferencia de otras características biométricas, permanece constante a lo largo de la vida e incluso se diferencia entre gemelos idénticos. Este atributo convierte al iris en una herramienta poderosa para sistemas de identificación, pero también en un objetivo atractivo para quienes buscan explotar o comercializar la información personal.
Danielle Zaror, abogada e investigadora del Centro de Estudios en Derecho, Tecnología y Sociedad de la Universidad de Chile, enfatiza que “al entregar datos biométricos a una entidad con operaciones opacas, los usuarios se exponen a riesgos a largo plazo como la suplantación de identidad o el uso indebido de su información personal”.
En este sentido, la transparencia y el consentimiento informado son indispensables para evitar escenarios en los que los usuarios pierdan el control del uso que se hace de sus datos más irrepetibles.
La utilización de dispositivos como el ‘Orb’ por parte de Worldcoin, diseñado para escanear el iris e integrarlo en un sistema de identificación atado a una criptomoneda propia, multiplica las preocupaciones en torno a la privacidad, ya que involucra cámaras de alta definición y tecnología infrarroja para capturar de manera precisa estos patrones únicos.
Como alerta Zaror, “perder el control de este dato supone no saber qué se estará haciendo con esa información y es perfectamente plausible imaginar que las personas que han entregado su consentimiento para que esta empresa haga tratamiento de su iris esté expuesta a ser víctima de delitos como la suplantación de identidad, para entrenamiento de software de vigilancia que más tarde estrechen el espacio de libertad de las personas, entre otros riesgos”.
Las conclusiones de las especialistas de la Universidad de Chile refuerzan la urgencia de una mayor vigilancia legal y social ante la expansión de tecnologías de reconocimiento y almacenamiento de información biométrica.
Qué es la información biométrica
La información biométrica se refiere a los datos personales que identifican a una persona a través de características físicas o comportamentales únicas, como huellas digitales, reconocimiento facial, iris, voz o patrones de movimiento. Estas características son difíciles de duplicar y, por tanto, se utilizan para autenticar la identidad en sistemas de seguridad.
El uso de información biométrica se ha extendido en ámbitos como el acceso a dispositivos electrónicos, control de acceso a edificios, sistemas de pago y aplicaciones gubernamentales.
La biometría permite una autenticación más precisa y conveniente que los métodos tradicionales basados en contraseñas o tarjetas, aunque también plantea retos en cuanto a la protección y privacidad de estos datos sensibles.

Con información de Infobae por Rafael Montoro.