Según un informe internacional, escaló 75 puestos en cuatro años. El documento asegura que las políticas anticrimen del régimen no son eficientes.
La escalada de violencia criminal en Ecuador es motivo de investigación y análisis de varias organizaciones internacionales especializadas.
La Iniciativa Global contra el crimen organizado transnacional, con sede en Ginebra, publicó el informe de 2025, con los resultados de 193 países, en el que Ecuador aparece con una puntuación de 7.48, sobre 10, a escala mundial, es decir, está entre los cuatro países con mayor índice de criminalidad. La lista encabeza:
Myanmar: 8.02.
Colombia: 7.82
México: 7.62
Ecuador: 7.48

En cuatro años el país escaló 75 puestos.
En 2021 estuvo en el 79 con 4,23
En 2023 subió al 10 con 7,07
La investigación señala que el panorama criminal de Ecuador está dominado por poderosos grupos mafiosos que ejercen influencia sobre los mercados ilícitos y las instituciones estatales. Cita a los Choneros, los Lobos y los Tiguerones, como las organizaciones más violentas, con actividad significativa en narcotráfico, extorsión, tráfico de armas, minería ilegal y trata de personas.
Renato Rivera, parte del equipo investigador, señala que la declaratoria de conflicto armado no ha sido suficiente para debilitar a las organizaciones delictivas. “De operativos que hoy pueden ser muy llamativos en la palestra pública, tienes imágenes, videos, que estás detonando montañas y al mismo tiempo tienes la detención de esos cabecillas, pero en términos de impacto al financiamiento y a la rentabilidad, al menos las cifras están evidenciando que no se está haciendo el trabajo suficiente o esperado”.
El incremento de la tasa de homicidios, que para finales de año se proyecta a 52 por cada 100 mil habitantes, se debe a que las estructuras internas de las organizaciones criminales se mantienen intactas, pese a los frecuentes asesinatos de sus cabecillas. Eso causa la proliferación de grupos disidentes violentos y la carencia de una política del estado para combatirlos.
“Tanto la pobreza, la desigualdad, la falta de empleo y la debilidad institucional, ahí si en ese caso específico, la justicia, la Policía y las Fuerzas Armadas tienen un impacto en los homicidios intencionales en Ecuador”. Otro punto que resalta el informe es el alcance de la infiltración de estos grupos en los sistemas judicial y político para influir en fallos y financiar campañas electorales.
Este mes también presentó otro informe de criminalidad, la Organización Crisis Group, con sede en Bruselas, que consideró el 2025 como el año más violento en la historia del Ecuador, por la cantidad de homicidios intencionales.

Con información de Ecuavisa por Paúl Romero.