El país está estancado entre el debate y la inacción. Expertos advierten que sin un acuerdo nacional y reformas laborales urgentes, el Ecuador continuará atrapado entre informalidad, desempleo y decisiones políticas postergadas.
Siete de cada diez ecuatorianos no tiene aún un empleo adecuado. La cifra, repetida hasta el cansancio, no es solo un dato estadístico: es el reflejo de una crisis estructural que atraviesa generaciones.
El desempleo y la informalidad se han convertido en la norma, mientras las soluciones se estancan en el terreno político bajo una cortina semántica.
“La semántica del empleo adecuado, empleo no adecuado, empleo no remunerado, semántica para marear las cifras a la gente”, dice Patricio Donoso, exministro de Trabajo
En 2024, la propuesta del trabajo por horas fue rechazada en consulta popular. En 2025, la Asamblea Constituyente que pudo abrir puertas para una reforma laboral también recibió un no rotundo.
¿Qué queda entonces? ¿Seguir en el inmovilismo mientras la economía se fragmenta y los jóvenes ven cómo se esfuma su futuro?

“Se necesita un gran acuerdo nacional. Si no tenemos acuerdos mínimos en distintos frentes, difícilmente el Ecuador va a salir (...) No lo hizo Correa, no lo hizo Moreno, no lo pudo hacer Lasso, algunos ni lo intentaron”, manifiesta Fernando Ibarra, presidente de la CEDOC-CLAT
En dos años de gestión, el gobierno de Daniel Noboa no ha gestionado aún esa convocatoria para definir un acuerdo sobre mínimos que apunte a la construcción de un pacto social y productivo. Eso no significa que no lo pueda hacer; aunque tiene tiempo, el problema requiere que se lo aborde con urgencia.
“¿Cuándo nos vamos a sentar a pensar juntos en un nuevo modelo productivo en el que, producto de eso, se tenga que hacer las reformas laborales que correspondan?”, añade Fernando Ibarra, presidente de la CEDOC-CLAT.
Para el exministro, la falta de valentía política impide formalizar lo que ya existe: miles de personas que trabajan por horas. Y acota que ese mecanismo permitiría ampliar la base de aportantes de la seguridad social, reconociendo que sin cambios el sistema colapsa.
“Hay que volver, inteligentemente, a plantear el trabajo por horas. ¿Sabe usted cuántos países en el mundo tienen la torpe prohibición constitucional de trabajo por horas? Cinco en el mundo y en la región solo Ecuador”, explica Patricio Donoso, exministro de Trabajo
La historia reciente demuestra que mientras el debate continúe siendo elegir entre derechos o flexibilidad, el país seguirá estancado. El consenso urge; la inercia, desde hace rato, sobra.

Estancamiento laboral
En los últimos 10 años, el mes con más empleos registrados en la seguridad social, de acuerdo al INEC, fue julio del 2015. Aquella cifra se estancó hasta 2020, hasta que tuvo un descenso dramático por la pandemia.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) reporta que la población en edad para trabajar ha subido en 1.9 millones de personas en los últimos 10 años, así llegando a los 13 384 924 ecuatorianos que pueden laborar.
Sin embargo, en el mismo lapso de tiempo, los empleos registrados en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) se han estancado. Así, en este periodo, el mes que más tuvo afiliaciones vigentes fue julio de 2015, con 3 392 684 personas trabajando.
Aquella cifra se mantuvo estable entre los 3 250 000 y los 3 392 000 hasta marzo de 2020, cuando todo el ámbito económico recibió un duro golpe por la pandemia del COVID-19.
Por ello, en cuestión de tres meses, los empleos registrados en el IESS disminuyeron en 300 mil. Recuperar esa cifra tomó tres años, cuando en octubre de 2023 se llegó de nuevo al umbral de 3.3 millones. Desde entonces, este registro se ha mantenido cerca de esa línea.
Dentro del Registro Estadístico de Empleo en la Seguridad Social (REESS), elaborado por el INEC, no se contabiliza como trabajo a las afiliaciones del régimen voluntario, pero sí recopilan esos números.
Para diciembre de 2015, los semicontribuyentes y los voluntarios sumaban 169 425 registros. En abril de 2025, esta cifra alcanza 484 168. Por ello, pese a que no han crecido los empleos, sí lo han hecho las afiliaciones totales al IESS, pasando en 10 años de 3 513 376 a 3 803 951.
Según el REESS, al comparar abril de 2015 y abril del 2025, se han perdido 38 656 plazas de trabajo a escala nacional. La provincia más afectada por esto es Pichincha, con una reducción de 123 263 afiliados al IESS.
Ese fenómeno se presentó tanto en el sector público y privado:
Público: De 196 042 a 168 729
Privado: De 873 549 a 777 599
Por otra parte, en Guayas, hubo una ganancia de 54 148 empleos, 14 mil en lo público y el resto en el sector comercial y empresarial.
Otras provincias ganadoras han sido Zamora Chinchipe, El Oro, Cotopaxi y Los Ríos, mientras que entre las perjudicadas se encuentran Tungurahua, Esmeraldas y Loja.

El empleo no adecuado en Ecuador
El INEC tiene otra herramienta para estudiar el sector laboral ecuatoriano: la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU).
Según los resultados recopilados, hasta mayo de 2025, existen 8 382 320 personas trabajando en Ecuador, pero solo tres millones de esas plazas son consideradas como empleo adecuado: perciben ingresos laborales iguales o superiores al salario mínimo y trabajan igual o más de 40 horas a la semana.
Después se encuentra el empleo no pleno, con 2.6 millones de casos. Son personas que percibieron ingresos inferiores al salario mínimo y/0 trabajaron menos de la jornada legal. Bajo una línea similar se encuentra el subempleo, con 1.8 millones de personas en esa categoría, pero quienes sí desean trabajar horas extras.
Por último está el empleo no remunerado, con 829 mil trabajadores no remunerados del hogar y ayudantes no remunerados de asalariados/ jornaleros. Hace 10 años, había 7 millones de ecuatorianos con empleo, pero 3.4 de ellos tenían un trabajo adecuado.
El estancamiento de plazas de trabajo fue abordado por el Gobierno en el referendo y consulta popular de 2024, cuando se intentó impulsar la modalidad de trabajo por horas, pero la propuesta fue negada por la ciudadanía.
El presidente Daniel Noboa, en una entrevista realizada el 23 de mayo, aseveró que en el primer año de su segundo gobierno no realizará reformas al Código del Trabajo, por lo cual se esperarían acciones en este ámbito recién desde 2026.

Con información de Ecuavisa.