2025 ha sido un año de altibajos constantes Tauro, y no porque no supieras lo que querías, sino porque la vida te obligó a moverte cuando tú necesitabas estabilidad. Fue un año movido, estresante por momentos, lleno de cambios que no siempre supiste encajar a la primera. Cambios externos, pero también internos, de esos que remueven certezas y te obligan a replantearte cosas que creías inamovibles. Fue un año de mucho autoconocimiento, sí, pero también un año en el que tuviste que salvarte a ti mismo en más de una ocasión, cuando sentías que nadie más podía hacerlo por ti.
Hubo etapas en las que te viste saturado, sobrepasado, sin energía ni motivación. Momentos en los que te sentiste perdidísimo, sin rumbo claro, dudando incluso de decisiones que antes tenías clarísimas. Te cuestionaste si estabas en el lugar correcto, si estabas haciendo lo adecuado o si te habías desviado demasiado de tu propio camino. Y aun así, aquí estás. De pie. Más consciente de tus límites. Más real contigo mismo. Con menos máscaras y más verdad. Eso ya es una victoria, aunque a veces no lo valores lo suficiente.
2026 será un buen año, y necesitas permitirte creerlo sin miedo a ilusionarte. Será un año en el que vivirás muy buenos momentos, en parte porque hay algo que te ilusiona de verdad, algo que te mueve por dentro. Quizás todavía lo estás procesando, quizás solo lo estás proyectando en tu cabeza, pero sabes que viene algo distinto. Algo que no se parece a lo anterior. Algo que te devuelve las ganas. Esa ilusión será un motor importante, pero no será lo único.
Porque 2026 no será un año “fácil” en el sentido superficial. Será un año de trabajo interno profundo. Tendrás que cerrar heridas importantes que aún sangran, mirar de frente emociones que has evitado y permitirte sanar de verdad. No tapar con rutina. No distraer con trabajo. No postergar con excusas. Sanar. Y aunque ese proceso a veces duela, te hará mucho más libre.
En el amor se vienen ilusiones importantes, sí, pero aquí la vida te va a pedir algo muy concreto: deja de buscar el amor perfecto. Suelta las expectativas rígidas, los guiones cerrados, la idea de “esto debería ser así”. Aprende a disfrutar más de lo que llega, incluso cuando no se parece a lo que estabas buscando. Puede que el amor no llegue como lo imaginabas, pero sí como lo necesitabas. 2026 te enseñará a fluir, a dejarte llevar por lo que sientes sin tener que organizar el futuro a cada paso, sin controlarlo todo desde la cabeza.
No todo está en tus manos, Tauro. Y aceptar eso, aunque al principio te incomode, te dará mucha más paz de la que imaginas. Porque cuando sueltas el control, no pierdes seguridad: ganas tranquilidad.
A nivel personal, 2026 será un año de vuelta. De regreso. De reencontrarte con lugares, personas o sensaciones donde te sentiste bien de verdad, donde fuiste tú sin esfuerzo ni explicaciones. Ese sitio (físico o emocional) que siempre sentiste como hogar, aunque durante un tiempo te empeñaras en alejarte de él pensando que avanzar era ir en otra dirección. Volver no será fácil, porque cargarás con miradas ajenas, con opiniones no pedidas y con juicios que no siempre entenderán tu proceso. Puede que te critiquen, puede que alguien diga que estás retrocediendo. Incluso tú mismo, en algún momento de duda, podrías pensarlo. Pero no, Tauro. No estás retrocediendo.
Estás haciendo algo mucho más valiente: estás construyendo tu futuro desde un lugar más honesto, más alineado contigo y con lo que necesitas ahora, no con lo que se esperaba de ti antes. Estás cuidándote, y eso no es dar pasos atrás, es madurar. Es aprender a elegirte sin sentir culpa, a escuchar tus necesidades sin justificarte y a entender que no todo progreso se mide desde fuera.
Puede que sigas siendo ambicioso en lo laboral, porque lo eres por naturaleza y porque sabes trabajar duro cuando algo te importa. Pero este año comprenderás algo clave que lo cambiará todo: lo que de verdad te hace feliz es estar bien, estar en paz contigo mismo y tener tranquilidad mental y emocional. Y eso, Tauro, no lo vale nada. Ningún éxito profesional, ningún reconocimiento externo ni ninguna meta cumplida compensa perder esa calma que tanto te cuesta construir.
El 4 de febrero, cuando Urano termine su retrogradación y avance directo en Tauro, sentirás que algo se desbloquea por dentro. Cambios que llevaban tiempo gestándose en silencio empezarán a tomar forma real y visible. Te sentirás más libre, más auténtico y menos atado a versiones antiguas de ti mismo que ya no te representan. Aquí comenzará un movimiento importante hacia tu verdadera identidad, una versión de ti más fiel, más consciente y mucho más en paz.
El 3 de marzo, con el eclipse lunar total y la Luna Llena en Virgo, llegará un momento de claridad brutal, de esos que no se pueden esquivar. Verás con nitidez qué hábitos te están desgastando, qué rutinas ya no te sostienen, qué relaciones te quitan más de lo que te dan y qué decisiones tomaste por inercia y no por convicción. No será cómodo, porque soltar nunca lo es, pero será profundamente necesario. Este tránsito marcará un cierre importante que te permitirá dejar cargas que no te corresponden y empezar a vivir con menos peso encima.
El 30 de marzo, cuando Venus entre en Tauro, volverás a reconectar con el placer en su sentido más amplio. No solo el placer físico, sino el disfrute de lo simple, de lo cotidiano, de estar bien contigo mismo. Te sentirás más atractivo, más seguro y con ganas de cuidarte sin culpa ni autoexigencia. Será un tránsito muy bonito para el amor, tanto si lo compartes con alguien como si lo empiezas contigo. Aquí te reconcilias con tu cuerpo, con tus deseos y con tu manera de sentir.
Con el Sol entrando en Tauro el 20 de abril, comienza tu temporada y con ella un regreso a tu centro. Recuperarás fuerza, presencia y claridad mental. Te sentirás más estable, más conectado contigo y menos influenciable por el ruido externo. Será un momento ideal para priorizarte de verdad, para tomar decisiones importantes desde la calma y no desde la presión, y para reafirmar qué quieres construir en esta nueva etapa.
El 13 de mayo, con la conjunción del Sol, Mercurio y Urano en Tauro, algo importante se revelará. Puede ser una idea que llevaba tiempo gestándose, una conversación que cambia tu perspectiva o una decisión que rompe con lo anterior. Este tránsito marcará un punto de inflexión mental y vital. Te obligará a pensar distinto, a abrirte a nuevas posibilidades y a aceptar que el cambio, bien gestionado, también puede darte seguridad.
La Luna Nueva en Tauro del 16 de mayo te permitirá sembrar una intención firme, realista y muy alineada contigo. No será un deseo impulsivo, sino un compromiso contigo mismo. Algo que quieres construir a largo plazo, paso a paso, sin prisas pero sin pausa. Aquí empieza algo sólido, algo que crecerá con constancia y paciencia.
Y la Luna Llena en Tauro del 26 de octubre cerrará el año con una sensación profunda de estabilidad. Mirarás atrás y verás cuánto has cambiado, cuánto has sanado y cuánto has aprendido a elegirte. Soltarás definitivamente lo que ya no encaja en tu vida y te quedarás con lo esencial: lo que te da paz, lo que te sostiene y lo que te hace sentir en casa.
Tauro, 2026 no te va a empujar ni a forzar, te va a acompañar. Será un año para sanar sin prisas, para volver a ti sin miedo y para construir una vida que te dé calma, coherencia y bienestar. Y eso, para ti, lo es todo.

Con información de horoscoponegro.com