Verano Infernal (Hell of a Summer, Estados Unidos, 2025) busca subirse a lo que considera un éxito asegurado: el homenaje al slasher con adolescentes y la nostalgia de los clásicos de los ochenta. Fracasa porque el terreno ya ha sido agotado hace rato. El homenaje al slasher ya fue reinventado en la década del noventa y la nostalgia ochentosa ya lleva al menos una década de uso y abuso de ese universo.
No hay salvación posible cuando las ideas no aparecen y no hay otra intención que llevarse algo del dinero que los espectadores amantes de ese mundo están dispuestos a entregar. La acción transcurre en un imposible campamento donde los adolescentes se ven perseguidos por un asesino cuya identidad deberemos averiguar antes del final de la película. ¿Es una película de terror o es una comedia? La película no se decide y los directores, Finn Wolfhard y Billy Bryk, tampoco logran dar en el clavo en ninguna de las dos cosas. Sï, ambos directores son conocidos actores, Wolfhard es uno de los protagonistas de Stranger Things, sin ir más lejos. El terror y la nostalgia tienen mucho público y la necesidad de cubrir el mercado les da una chance, pero con propuestas así es probable que ese público comience a mermar. Mucho menos de lo mismo, lo conocido, lo repetido, lo transitado.
La única novedad es que el protagonista es mayor que el resto de los jóvenes del campamento y de alguna manera es un comentario acerca de un público que se niega a crecer y aceptar que aquellos años ya han quedado atrás.

Santiago Garcia
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