Incluido en Historias de cronopios y famas (1962) de Julio Cortázar, "Instrucciones para llorar" es un relato irónico que satiriza la burocratización de la vida cotidiana al dar instrucciones técnicas para una acción emocional espontánea. Propone un llanto contenido, decoroso y sin escándalo, que no interrumpe la sonrisa, transformando el dolor en una rutina estructurada y superficial. Cortázar (Argentina, 1914-1984) es uno de los escritores más destacados del siglo XX. En sus cuentos, trató de jugar con las posibilidades del lenguaje, planteando sus ideas como un mecanismo con diversas interpretaciones.

“Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos”.
