
Utilizar auriculares para dormir puede proporcionar aislamiento frente a ruidos molestos y favorecer la relajación, aunque también implica riesgos concretos para la salud auditiva. Según Cleveland Clinic, no existe una respuesta definitiva sobre la seguridad de dormir con estos dispositivos: el factor clave es el modo de uso y el tipo de auricular elegido.
La utilización responsable y la elección de dispositivos adecuados son determinantes para reducir los peligros asociados. Muchas personas emplean auriculares durante la noche para aislarse del ruido, aliviar el tinnitus o mantener una rutina nocturna constante. La doctora Valerie Pavlovich Ruff, audióloga de la Cleveland Clinic, advierte que esta práctica puede resultar útil, pero sus beneficios dependen del uso responsable de los dispositivos. Indica que algunos modelos ofrecen sonidos relajantes que contribuyen a reducir el estrés y pueden favorecer la higiene del sueño.
El bloqueo de sonidos externos, como el tráfico o los ronquidos, combinado con la reproducción de música suave o ruido blanco, genera un ambiente más propicio para descansar. Aunque estos dispositivos no mejoran directamente la calidad del sueño según parámetros médicos, pueden apoyar rutinas que preparan al cuerpo para el descanso.
Dormir con auriculares conlleva riesgos claros para la salud. De acuerdo con Cleveland Clinic, escuchar audio a un volumen elevado durante períodos prolongados —incluso después de quedarse dormido— puede provocar daño auditivo en solo 15 minutos. El uso continuado puede empujar la cera hacia el fondo del canal auditivo, lo que genera sensación de oído tapado, zumbido o incluso bloqueo que requiera intervención médica.
La acumulación de humedad, especialmente después de la ducha, favorece la proliferación bacteriana y aumenta la probabilidad de infección del oído externo. Muchas personas experimentan molestias físicas, en particular quienes duermen de lado o utilizan dispositivos poco ajustados, lo que puede producir irritación, dolor localizado o erosión en la piel del canal auditivo.
Según la British Tinnitus Association, el uso prolongado de auriculares durante la noche incrementa el riesgo de infecciones y lesiones en el canal auditivo, además de agravar síntomas de tinnitus en personas susceptibles.
Otro aspecto relevante es la disminución de la percepción de alarmas o llamadas de emergencia cuando se emplean auriculares con cancelación activa de ruido; la doctora Pavlovich Ruff subraya que esta situación representa un “motivo de gran preocupación”.
Un estudio realizado por la Universidad de Manchester, publicado en Ear and Hearing, encontró que el uso nocturno de auriculares intraurales incrementa el riesgo de otitis externa y molestias en el canal auditivo en comparación con otros métodos de relajación sonora. Los investigadores recomiendan privilegiar dispositivos supradurales o altavoces ambientales para minimizar el impacto negativo.

Recomendaciones de expertos y alternativas más seguras
Cleveland Clinic sugiere medidas para minimizar los peligros en caso de optar por dormir con auriculares. Es importante mantener el volumen bajo —idealmente a la mitad o menos—: el sonido debe permitir oír a una persona hablando cerca. Limitar el tiempo de uso es fundamental; se recomienda utilizar temporizadores que apaguen el audio una vez dormido.
No activar la cancelación total de ruido ayuda a mantener la capacidad de percibir alertas importantes en el entorno. La limpieza regular resulta esencial, ya que estos aparatos acumulan cera, sudor y suciedad, lo que facilita infecciones. Se recomienda limpiarlos al menos una vez a la semana.
La doctora Pavlovich Ruff indica que los auriculares inalámbricos de diadema —que no se introducen en el oído— son una alternativa más cómoda y segura. Existen modelos diseñados especialmente para su uso durante el sueño, que reducen la presión y el riesgo de irritación.
Quienes busquen una opción aún más segura pueden recurrir a un altavoz externo colocado cerca de la cama, lo que disminuye la presión sobre los oídos y reduce el riesgo de infecciones y acumulación de cera.

Cuándo consultar a un especialista
La utilización de auriculares para dormir puede ofrecer ventajas en ambientes ruidosos, pero implica riesgos que deben ser tenidos en cuenta. Es fundamental optar por dispositivos adecuados, mantener el volumen bajo y limpiar los auriculares con regularidad para proteger la salud auditiva.
Ante síntomas como molestias persistentes, dolor, sensación de oído tapado, secreciones, pérdida de audición o zumbidos, se recomienda suspender el uso nocturno y consultar con un profesional especializado. Según la Cleveland Clinic, una evaluación temprana permite identificar infecciones, lesiones o daños auditivos y tratar posibles complicaciones antes de que se agraven.

Con información de Infobae.