
El 70 % de los usuarios de inteligencia artificial utiliza un tono amable al interactuar con chatbots como ChatGPT o Gemini, según una encuesta realizada por Future, la editorial de TechRadar, a más de 1.000 personas en Estados Unidos y el Reino Unido.
Los motivos van desde la simple cortesía hasta el temor a una eventual rebelión de las máquinas, un fenómeno que refleja cómo la percepción de la IA está cambiando entre los usuarios de todo el mundo.
Los datos de la encuesta revelan que el 67 % de los usuarios estadounidenses y el 71 % de los británicos se dirigen a los chatbots con educación. La mayoría lo hace por hábito o por cortesía natural, de la misma forma en que saludarían a cualquier interlocutor.
Sin embargo, existe un porcentaje menor pero significativo que actúa así por razones más particulares: el miedo a las consecuencias de una IA hostil. Según los datos recogidos por JeuxVideo, 2 de cada 10 personas reconocen que usan un tono amable precisamente por temor a lo que podría ocurrir si la tecnología llegara a volverse en su contra, un temor alimentado en parte por películas como Terminator.
Más allá del miedo, otros estudios han encontrado que ser cortés con los chatbots podría tener efectos prácticos. Un trato más amable podría ayudar a que la IA interprete mejor las solicitudes y genere respuestas más completas y detalladas, lo que convierte la cortesía en una estrategia funcional además de un gesto social.

El 30 % que no ve sentido en ser amable con una máquina
Frente a la mayoría cortés, el 30 % restante de los usuarios no considera necesario tratar con educación a un programa informático. Su argumento es directo: un chatbot no siente ni padece, por lo que las normas sociales habituales no aplicarían en este contexto.
Esta postura refleja una visión más pragmática de la tecnología, en la que la interacción con la IA se percibe como una herramienta funcional y no como un intercambio social.
El fenómeno tiene otra dimensión que los investigadores han comenzado a estudiar con atención. En 2026 han surgido estudios que advierten sobre los riesgos de los chatbots excesivamente complacientes, que pueden reforzar sesgos en los usuarios y acabar afectando su juicio.
Así, no solo los usuarios tratan bien a la IA, sino que los propios chatbots tienden a “halagar” de vuelta, creando una dinámica que puede distorsionar la percepción de la realidad.
Este contexto se enmarca en una tendencia más amplia: los desarrolladores trabajan para que los chatbots resulten cada vez más naturales y cercanos, lo que podría explicar por qué tantos usuarios han adoptado espontáneamente un trato cortés.
A medida que la inteligencia artificial se humaniza, la frontera entre interactuar con una máquina y hacerlo con una persona se vuelve cada vez más difusa.
Un estudio realizado por investigadores del Imperial College de Londres, el Archivo de Internet y la Universidad de Stanford reveló que el porcentaje de sitios web generados por inteligencia artificial creció de manera acelerada desde finales de 2022, cuando se popularizó ChatGPT. Para 2025, aproximadamente el 35% de los nuevos sitios web eran producidos por IA, y más de una quinta parte de ellos fueron creados de forma completamente automatizada, sin intervención humana.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó una muestra de sitios publicados entre mediados de 2022 y mediados de 2025, utilizando la Wayback Machine del Archivo de Internet como herramienta principal de rastreo.
Los datos evidencian que la expansión del contenido automatizado se aceleró notablemente tras la adopción masiva de herramientas generativas, transformando el panorama de la web en un período muy corto.
Durante el estudio, los investigadores evaluaron seis hipótesis sobre el impacto de la IA en la calidad del contenido digital, incluyendo la posible reducción de la diversidad de ideas, la disminución de la veracidad y la homogeneización del estilo de escritura. Sin embargo, los resultados solo confirmaron dos de los seis supuestos planteados, lo que matiza algunas de las preocupaciones más extendidas sobre el efecto de la inteligencia artificial en internet.

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