
Cuando en 1977 George Lucas estrenó La guerra de las galaxias (Star Wars) lo hizo inspirándose en una enorme cantidad de relatos clásicos, casi como si fuera un compendio de mitología comparada puesta al servicio de ese otro universo mítico: el cine. Aunque estaba en su mente, cuesta creer que él pudiera adivinar hasta qué punto su creación se convertiría en una mitología en sí misma, ramificándose cada vez más, llegando a tener incluso diferentes versiones de la misma historia y contradicciones entre los muchos relatos que se fueron sumando ya no solo en cine, sino también en televisión, literatura, historietas y videojuegos. En la era del streaming y bajo la tutela de Disney, Star Wars ha sumado, para bien y para mal, una enorme cantidad de nuevos personajes e historias. De todas ellas, claro, una de las más queridas ha sido The Mandalorian. Ahora con la llegada de la película, parece cerrarse un círculo, pero a la vez, queda claro que lo que es excelente en la pantalla chica, no se traslada con la misma exacta calidad al cine. The Mandalorian and Grogu tiene todo lo que uno espera de la película a pesar de que su estructura es la de dos episodios de la serie no perfectamente ensamblados. Para ser más amable podríamos decir que se trata de un capítulo doble o tal vez triple. No decepciona pero tampoco deslumbra. Salvando las distancias es como ver la película de Viaje a las estrellas de 1979, dónde los héroes de la serie ahora pasaban al cine.
Para los nerds de las series de Star Wars habrá mucho material y para los nerds antiguos de la saga original habrá menos guiños pero no menos interés. Pero hay que resaltar que Dave Filoni, productor y guionista y Jon Favreau, director, productor y guionista, han respetado el espíritu del mundo creado por George Lucas y eso significa que se mueven por las mismas ideas, enfocándose en la aventura, la acción y algo de humor. Los valores de honestidad, lealtad y coraje de los protagonistas están intactos y hay muy poco espacio, casi nada, para detenerse en largos diálogos políticos o referencias a La fuerza. Lo mejor de Star Wars The Mandalorian and Grogu es la simpleza narrativa con la que avanza. Es llamativo, sin embargo, como la película parece detenerse por completo luego de que una parte de la aventura se completa y luego vuelve a arrancar, por eso la referencia a que parecen dos episodios. Nada grave si se lo compara con las cosas que se ven hoy en día. Para ser la primera película derivada de una serie de Stars Wars y el primer film de la saga en esta década, las cosas se han hecho con prolijidad y pasión por la diversión.
Quién no tenga la más remota idea del mundo Star Wars no estará del todo perdido ni mucho menos. Sí podrán sorprender algunas cosas que se dan por sentadas, pero la historia es fácil de comprender. El objetivo principal es respetar la tradición a la vez que se realizan búsquedas propias. Algo de innovación en la música, algunas locaciones muy diferentes al mundo original y algunas osadías como un Hutt luchador con mucho gimnasio encima son las cosas que le terminan dando forma a esta aventura. No es solemne pero tampoco tiene mucho humor, o al menos no tiene buenos chistes. Se mueve por el mundo adulto de un protagonista que mata sin que le tiemble el pulso y luego pasa a personajes infantiles completamente simplones. Juega en ambas puntas y se las ingenia para salir adelante. Grogu se ganó el corazón de millones y no lo pierda aquí. Aunque haya muchas escenas con dobles, Pedro Pascal es un señor actor que interpreta a la perfección a un personaje que no se parece en nada a su imagen pública y de eso se trata actuar, después de todo. Sigourney Weaver suma otra franquicia a su extensa carrera y Martin Scorsese le da su voz a un personaje hecho a la medida de Martin Scorsese.
No hay riesgo alguno en la película pero evitar tropiezos ya es un arte. Es divertida, por momentos espectacular y tiene algunas grandes escenas, aunque el prólogo tal vez sea lo mejor de todo. Sí, hay citas y referencias cruzadas, como siempre. El western y los films de samuráis, las películas de la Segunda Guerra Mundial y una inesperada evocación de Contacto en Francia. Nos gustaron las primeras dos temporadas de la serie y la película busca ser una extensión de esa experiencia. El sueño de esperar una obra maestra se posterga hasta nuevo aviso. Ahora nos conformamos con lo que tenemos acá. Se pasan volando las poco más de dos horas de dos personajes que nos caen muy bien. Sin carga espiritual, pero con una moral definida. Star Wars The Mandalorian and Grogu pasa a la lista de los títulos de esta mitología que nos gustan a pesar de todas las limitaciones mencionadas.
Santiago Garcia
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