Cuando aprobamos la vigencia de la actual Constitución, ésta, reconoció una INCONSTITUCIONALIDAD en su Disposición Transitoria VIGÉSIMOPRIMERA. Sí ecuatorianos, ojalá estuviera equivocado, pero a los hechos me remito. Este gobierno acaba de pagar más de DOS CENTENAS DE MILLONES DE DOLARES (de los miles que se han pagado, y de los que a futuro se generen) a ex-servidores públicos en acatamiento de la ineludible obligación nacida de una demagógica oferta de campaña política, y luego reconocida en la referida Norma Constitucional. En una de esas jugadas maestras del Ex -Presidente Econ. Rafael Correa Delgado, logró el apoyo incondicional de la UNE, y de todos los sectores contestatarios del país (CONAIE, MPD, ETC. Yo también) para apoyar su “proyecto político”. Posteriormente, consolidado en el poder “rompió” con estos contestatarios cantándoles “…que se vayan…que se vayan”. El resto, es historia. Pero, se la dejó “hecha” al país.
En efecto, el trabajo como actividad sustancial para la existencia del hombre es un derecho reconocido en el Art. 33 de la Constitución (…) el trabajo es un derecho y un deber social, y un derecho económico, fuente de realización personal y base de la economía. El Estado garantizará a las personas trabajadoras el pleno respeto a su dignidad, una vida decorosa, remuneraciones, y retribución justa (…) Esta declaración nació reconociendo una DISCRIMINACIÓN: sólo los servidores estatales tienen una retribución justa (relativamente hablando) No los del sector privado. Es más, decía mi padre, Y nosotros los de pecho pelado ¿Qué? De ahí que, los QUINIENTOS MIL servidores públicos, por tener la oportunidad de trabajar y recibir una remuneración oportuna y justa del Estado Ecuatoriano, gozan de este privilegio; y, aumentado en la referida VIGESIMAPRIMERA TRANSITORIA de la actual Constitución de la República (…) El Estado estimulará la jubilación de las docentes y los docentes del sector público mediante el pago de un compensación variable que relacione edad y años de servicio (…). Y, al cumplimiento de esta obligación con los maestros públicos se consagró una tremenda herejía jurídica-económica.
En adelante, todos los servidores públicos lograron que se les reconozca el ESTIMULO económico (Un promedio de SESENTA MIL DOLARES). ¿Y los maestros y trabajadores privados jubilados? ¡NADA! Solo la pensión que paga el IESS, que también la reciben los estimulados ex -servidores públicos.
Esta Transitoria Constitucional sigue vigente y desarrollada en normas infra-constitucionales que ejecutan este derecho reconocido en la Constitución. Una Asociación de Generales y Almirantes retirados, lograron que la Corte Constitucional les reconozca el pago de este estímulo económico. A futuro, todos los ex -servidores públicos tendrán derecho a este estímulo económico aparte de las pensiones jubilares y demás beneficios del IESS. Bien por nuestros hermanos estimulados. El resto de ecuatorianos que no fuimos servidores públicos debemos luchar para que el Estado Ecuatoriano también nos pague este estímulo económico. La Vigésima Primera Transitoria Constitucional sigue vigente y desarrollada en normas infra-constitucionales. Por tanto, el derecho a recibir “estímulo económico” Sólo es para los servidores públicos en evidente y claro discrimen para el resto de trabajadores ecuatorianos: reitero, cuando un servidor público se jubila, a más de los beneficios del IESS, recibe este “estímulo económico”. Pero no los privados. ¿Cuál es el justificativo constitucional-económico para que nuestra Norma Suprema reconozca esta DISCRIMINACION? Ninguna.
Hasta que siga vigente esta Norma Suprema será interminable el pago miles de millones de dólares para unos miles de privilegiados ex –servidores públicos; y, que el resto de ecuatorianos estaremos obligados a pagar. Aclaro, no es deficiencia de este Gobierno (recuerdo que el Señor Ex –Presidente Lenin Moreno, casi llorando, decía que estaba pagándole a estos viejecitos…más de UN MIL MILLONES DE DOLARES. Para comentar este particular, traté, sin éxito, de comunicarme con un hermano de él, ex –condiscípulo mío) ni de los posteriores gobiernos al del señor Ex –Presidente Econ. Rafael Correa Delgado, a quien exonero de culpabilidad en parte. No vislumbró el “FRANKENSTEIN ECONÓMICO” que estaba creando, sólo quería los votos de sus acólitos (del momento) para aprobar la Constitución.

Enry Salín Alcívar Zambrano - / salinzam59@hotmail
Abogado / Analista Social
Columnista de www.vibramanabi.com
6/8/2026