
Cerca de una de cada tres páginas web publicadas desde la llegada de ChatGPT presenta indicios importantes de haber sido escrita o editada con inteligencia artificial (IA), según un análisis del Pew Research Center.
El estudio refleja hasta qué punto las herramientas de IA generativa han comenzado a transformar la producción de contenidos en internet desde el lanzamiento del chatbot de OpenAI en noviembre de 2022.
El análisis sitúa en torno al 35 % la proporción de páginas publicadas después de la aparición de ChatGPT que muestran señales compatibles con una intervención sustancial de IA. La cifra contrasta con el 9,6 % registrado cuando se amplía el periodo de análisis a páginas publicadas entre enero de 2021 y julio de 2026, incluyendo los meses anteriores a la popularización de estos sistemas.
El resultado apunta a un cambio progresivo en la forma de producir contenidos en la web. A medida que ChatGPT y otros asistentes como Claude y Gemini se han extendido, también ha aumentado la presencia de textos que muestran patrones lingüísticos asociados con modelos de inteligencia artificial.
Casi medio millón de páginas analizadas
Para realizar el estudio, Pew Research Center recurrió al archivo web Common Crawl y recopiló casi 500.000 páginas escritas en inglés correspondientes a los últimos cinco años.
Posteriormente, utilizó Open Pangram, una herramienta especializada en detectar contenido generado por IA, para determinar qué páginas presentaban indicios significativos de haber sido creadas o editadas mediante estas tecnologías.
El organismo aclara que el resultado no significa que el 35 % de esas páginas haya sido confirmado como contenido generado íntegramente por una IA. El análisis identifica señales compatibles con una intervención importante de estas herramientas, que también pueden utilizarse para editar, reescribir o ampliar textos originalmente creados por una persona.
La tendencia, sin embargo, resulta clara. El porcentaje de páginas con estos indicios aumenta después de finales de 2022, coincidiendo con el lanzamiento de ChatGPT y la posterior expansión de otros modelos generativos.

Hay palabras y signos que delatan a la IA
El estudio también encontró determinados patrones de escritura que aparecen con mayor frecuencia en contenidos que muestran señales de haber sido generados o modificados por inteligencia artificial.
Uno de ellos es el guion largo, cuyo uso se ha duplicado respecto a los niveles registrados en 2023. También aumentó un 63 % la utilización de la coma de Oxford, mientras que las estructuras conocidas como paralelismo negativo, como “no es X, es Y”, se triplicaron.
Pew Research Center detectó además una mayor presencia de palabras como delve, interplay y testament, términos que aparecen con una frecuencia especialmente elevada en determinados textos generados por modelos de IA.
Estos elementos pueden funcionar como señales para detectar contenido generado artificialmente, pero no constituyen una prueba definitiva. El propio estudio advierte que ninguna de estas características pertenece exclusivamente a la inteligencia artificial: los seres humanos también las utilizan.
El contenido generado por IA crece especialmente en los .com
El análisis encontró diferencias según el tipo de dominio. Las páginas alojadas en dominios .com presentan una mayor probabilidad de mostrar indicios de haber sido escritas o editadas con IA que aquellas pertenecientes a dominios .org, .edu o .gov.
Esta diferencia puede estar relacionada con el tipo de contenidos y organizaciones que predominan en cada categoría de dominio, aunque el estudio se centra principalmente en identificar la presencia de patrones asociados con la generación mediante IA. El fenómeno forma parte de una transformación más amplia de internet. Las herramientas generativas ya no se utilizan únicamente para responder preguntas o crear textos bajo demanda, sino también para producir grandes cantidades de contenido destinado directamente a páginas web.
Una transformación que comenzó con ChatGPT
El lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022 marcó un punto de inflexión. Por primera vez, millones de personas tuvieron acceso sencillo a una herramienta capaz de redactar textos a partir de instrucciones relativamente simples.
Desde entonces, el mercado se ha ampliado con modelos y servicios de diferentes compañías, mientras que la inteligencia artificial se ha incorporado a buscadores, editores, plataformas de publicación y herramientas empresariales.
Los datos de Pew Research Center muestran ahora una consecuencia concreta de esa expansión: la IA no solo está cambiando cómo las personas buscan información en internet, sino también cómo se crea la propia información que encuentran allí.
