Sagitario, 2025 fue un año durísimo, y no hace falta adornarlo ni maquillarlo. Fue un año de estrés constante, de duelos importantes, de pérdidas emocionales y de golpes que jamás habrías imaginado tener que vivir. Un año que, dicho claro, fue de mierda en muchos momentos. Y no por tu actitud, porque ahí está lo verdaderamente impresionante: tu actitud fue mucho más valiente, más digna y más resistente de lo que cualquiera habría tenido en tu lugar.

La vida te puso delante situaciones injustas, inesperadas y profundamente desestabilizadoras, y aun así seguiste adelante cuando no tenías fuerzas, cuando estabas roto por dentro y cuando lo único que querías era parar. Hubo momentos de ansiedad, de cansancio extremo, de sentirte al borde de una depresión o completamente superado por el estrés. Y no, eso no fue debilidad. Fue la consecuencia lógica de haber aguantado demasiado tiempo sin descanso, sin red y sin permiso para caer.
Lo que sobreviviste en 2025 te define como alguien que resistió cuando no había otra opción. Y eso, aunque ahora duela recordarlo, habla de una fortaleza que no se aprende en los años que son fáciles.
Pero escucha bien esto, Sagi, porque aquí empezará el giro real. En 2026 todo se revertirá. Lo que se rompió empezará a recolocarse. Lo que dolió empezará a cicatrizar. Y todo aquello que parecía no tener sentido empezará, poco a poco, a encajar. Habrá personas que intentaron joderte, frenarte, manipularte o estropear tu camino, y terminarán pagando sus propias consecuencias, no porque tú busques venganza, sino porque el karma no se despista. Tú no tendrás que hacer nada. La vida se encargará.
Las alegrías llegarán. Llegará la recuperación emocional, el buen rollo, la sensación de ligereza, las risas que creías olvidadas y los planes que volverán a ilusionarte. Volverá tu energía natural, esa chispa tuya que ni el año más oscuro logró apagar del todo. 2026 será un año en el que tu vida se colocará, poco a poco, pero de verdad. Será un año en el que empezarás a mirarte por encima, a elegirte sin culpa, a querer lo que te mereces sin pedir perdón. Y lo mejor de todo es que lo conseguirás.
Gran parte de esta transformación vendrá marcada por tu regente. Júpiter, tu planeta, estará transitando entre Cáncer y Leo durante todo 2026, pidiéndote primero que sanes y luego que brilles. El inicio del año, con Júpiter retrógrado en Cáncer hasta el 11 de marzo, te llevará a una recuperación emocional profunda. Revisarás heridas, miedos, dependencias y vínculos que te marcaron en 2025. No será cómodo, pero será liberador. Aquí entenderás algo clave: no todo lo que perdiste fue una pérdida. Muchas cosas, simplemente, ya no tenían que seguir contigo.
El 3 de marzo, con el eclipse lunar total y la Luna Llena en Virgo, llegará un momento de claridad absoluta. Verás con precisión quirúrgica qué situaciones te estaban desgastando, dónde te estabas exigiendo de más y qué responsabilidades habías cargado sin que te correspondieran. Será un punto de inflexión importante, especialmente en temas de trabajo, organización de vida y rumbo vital. Tomarás decisiones que llevabas tiempo posponiendo, no desde la impulsividad, sino desde la necesidad de cuidarte. Este cierre será necesario para dejar de sobrevivir como venías haciendo y empezar, por fin, a vivir mejor y con más equilibrio.
La Luna Llena en tu signo del 31 de mayo será uno de los momentos más potentes y reveladores del año para ti. Te mirarás al espejo y reconocerás todo lo que has cambiado, todo lo que has superado y todo lo que ya no eres. Te sentirás más fuerte, más consciente y mucho más alineado contigo mismo. Aquí se producirá un auténtico renacimiento interno: recuperarás tu fe en la vida, tus ganas de avanzar y tu identidad más pura, esa que no pide perdón por ser quien es. Esta Luna te devolverá la certeza de que, a pesar de todo, sigues de pie y con futuro.
El gran punto de expansión llegará con el eclipse solar total y la Luna Nueva en Leo del 12 de agosto. Este tránsito marcará un antes y un después en tu forma de mirar el futuro. Volverá la ilusión, las ganas de creer y la sensación de que la vida, por fin, vuelve a jugar a tu favor. Se activarán con fuerza viajes, estudios, proyectos personales, nuevas metas y decisiones valientes que llevabas tiempo posponiendo. Te atreverás a pensar en grande otra vez, sin miedo a ilusionarte ni a equivocarte. Sentirás que el camino vuelve a abrirse delante de ti y, lo más importante, avanzarás sin el peso del pasado frenándote.
Cuando el Sol entre en tu signo el 22 de noviembre, regresarás a tu estado más auténtico. Volverás a ser tú en estado puro: optimista, magnético, vital y con una claridad brutal sobre lo que quieres y lo que ya no estás dispuesto a aceptar. Recuperarás energía, confianza y presencia. Será tu temporada para brillar sin complejos, para tomar decisiones importantes con seguridad y para dejar atrás, de una vez por todas, el cansancio emocional y la carga de los últimos años. Aquí cerrarás definitivamente una etapa que te exigió demasiado.
Y con la Luna Nueva en tu signo del 9 de diciembre, plantarás la semilla de una nueva etapa vital con plena conciencia. No será un deseo ingenuo ni una ilusión pasajera. Será una promesa contigo mismo, firme y honesta. Lo que empieces en ese momento tendrá futuro, sentido y una expansión real a largo plazo. Estarás construyendo algo que sí encaja contigo y con la persona en la que te has convertido.
Cuando Júpiter avance y entre en Leo, incluso con su retrogradación a partir del 13 de diciembre, empezarás a reconectar con partes de ti que habían quedado en pausa. Volverá tu autoestima, pero no desde la soberbia, sino desde una seguridad tranquila y bien colocada. Recuperarás una ambición sana, de la que no pisa a nadie y no se disculpa por querer más. Volverán también tus ganas de vivir a lo grande, de ilusionarte, de expandirte y de mostrarte tal como eres sin miedo al juicio. Te atreverás a exponerte otra vez, a decir lo que piensas, a apostar por tus ideas y por tu camino sin pedir permiso ni validación externa. Este tránsito te recordará que naciste para crecer, no para encogerte.
2026 no borrará lo vivido Sagi, pero lo transformará en aprendizaje, fortaleza y sabiduría. Te devolverá la fe, la alegría y las ganas de vivir sin miedo. Después de tanto aguantar, la vida volverá a sonreírte. Y esta vez, estarás preparado para recibirlo todo sin dudar.

Con información de horoscoponegro.com