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La observación como práctica indispensable en la contratación pública
Por: María Cristina Kronfle Gómez - @mckronfle
Publicado en 21/01/2026 07:38
María Cristina Kronfle

 Quien provee al Estado aprende rápido que el control no suele ser preventivo, sino posterior. Y cuando llega, ya no importa tanto lo que se quiso hacer, sino lo que quedó documentado. El proveedor que observa, pregunta y deja constancia, no debilita al Estado. Lo fortalece. Advertir incoherencias, solicitar precisiones o señalar límites técnicos no es confrontación, es responsabilidad compartida. Lo que no se observa hoy, se paga mañana.

 

En la contratación pública, los problemas casi nunca aparecen de golpe. No llegan con estruendo, ni con advertencias explícitas. Se incuban en silencio, en documentos mal leídos, en cifras que se asumen correctas, en plazos que nadie cuestiona y en decisiones que se ejecutan con la esperanza de que luego todo encaje. Quienes proveen al Estado saben que esa esperanza suele ser una mala consejera.

El error más común del proveedor no es incumplir, es no observar. No detenerse a leer con atención los términos de referencia de una contratación pública, no contrastar lo que se pide con lo que realmente puede o debe entregarse, no dejar constancia cuando algo no cuadra. En un sistema profundamente formalista, donde cada acto administrativo queda registrado y cada omisión puede volverse relevante meses después, la observación no es un lujo intelectual, es una necesidad práctica.

Observar no significa oponerse al proceso, ni entorpecer la gestión pública. Significa entender que la contratación pública no se autorregula y que el silencio rara vez juega a favor del proveedor. Lo que no se observa a tiempo, termina regresando convertido en requerimiento adicional, en informe aclaratorio o en cuestionamiento posterior. Y casi siempre, cuando eso ocurre, el margen de maniobra ya es mínimo.

La meticulosidad es la consecuencia natural de esa observación. Se expresa en cómo se documenta una entrega, se redacta un informe, se responde un correo y se deja constancia de cada ajuste solicitado o acordado. No es exceso de recelo, ni obsesión burocrática. Es la forma más clara de delimitar responsabilidades en un entorno donde los equipos cambian, los criterios varían y la memoria institucional es frágil.

Quien provee al Estado aprende rápido que el control no suele ser preventivo, sino posterior. Y cuando llega, ya no importa tanto lo que se quiso hacer, sino lo que quedó documentado. En ese momento, la observación temprana se convierte en la diferencia entre explicar un proceso con claridad o cargar con errores, que pudieron ser prevenibles.

Hay también una dimensión ética en esta forma de actuar. El proveedor que observa, pregunta y deja constancia, no debilita al Estado. Lo fortalece. Advertir incoherencias, solicitar precisiones o señalar límites técnicos no es confrontación, es responsabilidad compartida.

El verdadero daño a la contratación pública no lo causa quien observa, sino quien normaliza documentos deficientes por comodidad o miedo a incomodar a la entidad contratante.

Muchos conflictos contractuales no nacen de la mala fe, sino de expectativas mal construidas. De objetos contractuales ambiguos, indicadores poco realistas, productos definidos sin considerar la realidad operativa, entre otros. La observación rigurosa permite reencuadrar esas expectativas antes de que se conviertan en problema. No para evadir obligaciones, sino para cumplirlas con claridad, y evitar responsabilidades civiles culposas e incluso, indicios de responsabilidad penal.

Ser observadores y meticulosos no nos vuelve proveedores difíciles, sino conscientes del sistema en el que gestionamos. Mirar con atención es, en realidad, una forma de respeto al proceso contractual, la finalidad pública del proceso, la normativa y al propio trabajo, que es el que permite ser productivos, generar empleo y sostener una economía legítima, limpia y segura.

Porque en este campo, lo que no se observa hoy, se paga mañana.

 

María Cristina Kronfle Gómez - @mckronfle

Abogada y Activista

Columnista www.vibramanabi.com

21/1/2026

 

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