"TikTok, China y el miedo a la propaganda digital" (2025), disponible en YouTube, es un documental por demás imperdible en la búsqueda de contexto para comprender el consumo de lo digital y el mundo que habita la sociedad contemporánea. Pese a su titular, la trama trasciende la geopolítica para abordar la existencia misma, los nuevos opios de la sociedad y la autonomía del individuo frente al algoritmo.
La producción presenta a TikTok como una herramienta perfectamente diseñada para la adicción conductual con mecanismos de retención del usuario, mediante detalles que, aunque parecen mínimos, son fundamentales para que las cosas funcionen, como la pestaña "Para ti", que utiliza una supuesta personalización extrema para anular la capacidad de elección consciente, sustituyéndola por una gratificación inmediata. El placer de la nada.
Sin embargo, la pieza comunicacional avanza algo más sobre el impacto mental de la aplicación y analiza la correlación entre el uso excesivo y trastornos como la ansiedad, la depresión y el fenómeno del doomscrolling, donde el usuario queda atrapado en un laberinto de información sesgada que influye o altera su percepción de la realidad, creando una esfera pública limitada donde no se debaten ideas sino suposiciones a partir de interacciones centradas en sesgos de confirmación y de desconfirmación. Por eso la obra cuestiona si el individuo sigue siendo un sujeto libre o si se ha convertido en un objeto de datos procesable por una entidad privada y/o pública, donde el algoritmo es un superpoder de distracción, propaganda y hasta manipulación. La crisis de la verdad.
Esta obra cinematográfica de la DW Documental funciona como una advertencia a una sociedad que busca entretenimiento infinito pero que al mismo tiempo entrega voluntariamente las llaves de su mente a un poder sin precedentes, como todas las redes sociales, que controla y puede definir lo que pensamos y sentimos. Y cuando el poder es ilimitado, lo irracional y brutal también lo es.
