En febrero de 1927, el alemán Werner Heisenberg sacudió algunos conceptos fundamentales de la ciencia al formular su reciente creación: el Principio de la Incertidumbre. Demostró que es imposible conocer simultáneamente y con precisión algunos pares de propiedades físicas de una partícula, como su posición y su momento o velocidad lineal en el universo subatómico. Así, el sencillo hecho de observar una partícula altera su comportamiento; podemos saber momentáneamente dónde está, pero no hacia dónde va. Enseñó a la humanidad que no podemos conocerlo todo con exactitud absoluta. No hay verdad única. Que nada es lo que parece, siempre. Incluso, que nosotros no somos nosotros, sino lo que los otros perciben de nosotros. Y ahí todo depende. Tal cual ocurre con las relaciones humanas de hoy, por ejemplo, en un mundo que funciona bajo leyes cuánticas. Incertidumbre, fugacidad, individualidad. Así, en Ecuador la incertidumbre es esencial. El horizonte se extinguió y calcular probabilidades es lo más cierto. ¿Qué es Ecuador y hacia dónde va? 2025 está siendo el año más violento de su historia. Hechos. Hasta el 19 de diciembre hubo 8 847 homicidios reportados a nivel nacional, el 2024 cerró con casi 7 000. ¿Por qué aumentó la violencia y qué pasará en 2026? Para Ecuavisa habló Kléber Carrión, exagente de Inteligencia y experto en seguridad. De su opinión se entiende que la fragmentación de las organizaciones delictivas devino en la falta de códigos de conducta establecidas por un liderazgo o mando principal y la disputa territorial permanente. Y ante aquella realidad, la reacción del Estado no guarda proporcionalidad. Y es probable que el 2026 sea otro año con repunte de criminalidad. El Principio de la Incertidumbre pasa a convertirse, entonces, en metáfora más cercana. En la física, el observador modifica lo observado. En la sociedad y política moderna, esta "interferencia" depende más de intereses que de convicciones de largo plazo o una planificación estratégica, sino condicionada, más de las veces, a reacciones obsesivas que dictan las encuestas y las métricas de redes sociales en tiempo real. Y ahí, cuando se ajusta el discurso minuto a minuto para satisfacer el algoritmo, ocurre el fenómeno de Heisenberg: al intentar fijar con precisión quirúrgica su imagen pública, pierde la trayectoria y el propósito de su proyecto. La política se vuelve estética, un conjunto de videos cortos y fotos fijas que carecen de coherencia y sentido. Los peores enemigos están dentro de nosotros. Quizá, el rasgo autoritario de jurar la verdad única no es el camino, sino aquel que, como un buen físico cuántico, sabe navegar en la ambigüedad, entiende que sus acciones alterarán el sistema de formas imprevistas y tiene la humildad de ajustar el rumbo cuando la realidad le devuelve resultados inesperados. Al final, la política, como el universo, no es una maquina precisa, sino rangos de probabilidades donde lo único constante es que nada es del todo predecible pues nunca conocemos del todo a las personas y las cosas.

Néstor Romero Mendoza
CEO www.vibramanabi.com
26/12/2025 - nestorromeromendoza@vibramanabi.com