Offline
Animales (2026), dirigida y protagonizada por Ben Affleck
Por Néstor Romero Mendoza
Publicado en 26/10/2026 09:36
SIN FILTRO: COLUMNA SOBRE PELÍCULAS SERIES DOCUMENTAL

El vacío moral no hace ruido, pero pesa. En Animales (2026), el largometraje dirigido, coescrito y protagonizado por Ben Affleck para Netflix, el espectador asiste a un thriller político convencional que funciona como laberinto donde las voces de la ambición sustituyen a la razón. Esta producción estuvo envuelta en polémica debido al uso confeso de herramientas de Inteligencia Artificial en la postproducción. Esto ocurrió meses después de que Affleck vendiera su propia empresa tecnológica de cine, InterPositive, a Netflix por 587 millones de dólares.

La trama sigue a Mark Kimball (Ben Affleck) sobre las calles de Los Ángeles, un pulcro candidato independiente a la alcaldía cuya fachada de rectitud se desmorona cuando su hijo Denny es secuestrado. Junto a su esposa Abigail (Kerry Washington), Kimball emprende una agónica carrera contrarreloj para reunir un rescate millonario, pero en el trayecto se van desenterrando secretos mugrientos y transigiendo con una bajeza de valores que creían ajena. Sin embargo, los malhechores se equivocaron y a quien terminaron reteniendo es al hijo de la humilde empleada doméstica del hogar de Mark y Abigail, quienes en ese momento enfrentan un espíritu de contradicción sobre si actuar o no con la misma prolijidad como si fuese el propio. El desenlace llega con los humildes quedando en la sombra y los desalmados heredando la tierra. Mark Kimball, vacío por dentro pero intacto por fuera, capitaliza el sufrimiento, se apropia del crédito del rescate del niño ante los medios de comunicación y apuntala su victoria electoral rumbo a la alcaldía, pues la verdad no importa, no existe, en este teatro del poder.

Actores como Kerry Washington y Gillian Anderson sostienen la tensión emocional allí donde el guion de Animales flaquea. El desempeño dramático de Luis Gerardo Méndez y Adriana Paz dota a la obra de una dignidad y realismo que el arco principal no posee.  La cámara capta una urbe hostil, transformando los espacios lujosos en prisiones psicológicas gracias a su técnica.

El planteamiento de hasta dónde llega una persona supuestamente "buena" en una emergencia es por demás interesante. Mas, la crítica especializada no tardó en señalar que el guion de Animales bebe directamente de El infierno del odio (High and Low) de Akira Kurosawa, lo cual ha sido desmentido por Affleck declarando que jamás en su vida ha visto dicha obra maestra del director japonés. La puesta en escena de Affleck carece de autoría, asemejándose más a un telefilm genérico diseñado para el algoritmo de streaming incluido algunos diálogos forzados. La estructura de la cuenta regresiva resulta gastada y no aporta frescura a las dinámicas del cine de secuestros. Su final, aunque crudo, deja una sensación de vacío narrativo por la falta de una resolución cinematográfica vigorosa.

Comentarios
¡Comentario enviado exitosamente!

Chat Online